lunes, 19 de noviembre de 2018

Mi vida en la tierra


Estaba leyendo la vida de Jesús en uno de tantos libros que están escritos, en él se narra que Jesús fue el traductor de un comerciante de la India junto a su hijo que necesitaban de sus servicios para poder hacer sus negocios por aquella parte del mundo. Mientras recorrieron durante algunos años las tierras donde el padre hacía negocios comerciales, Jesús enseñaba a su hijo las filosofías de distintas religiones confrontadas con lo que él enseñaba. Después de esos años de enseñanza que recibió el hijo del comerciante y de su trabajo de traductor del padre, llegó el momento en que se tuvieron que despedir regresando a su tierra, la India.

Así como leía la despedida en Charax del Golfo Pérsico leyendo la narración de los hechos, de repente me sentí dentro de la escena, al percatarme de lo que me estaba sucediendo que de mi interior salió de forma explosiva el llanto incontrolado del sentimiento de mi despedida con Jesús, en aquel instante allá hacía dos mil años. No podía parar de llorar, sentía en mí dos personalidades, como si esa parte de dentro fuera alguien diferente a mí, sentía perfectamente esas partes, a mi en esta vida y la otra la que fue en aquella época. Al sucederme esto, al llorar de forma que no podía controlar, la otra parte se preguntaba qué es lo que me ocurría con esta situación. Cuando me pude serenar y a través de estar razonando lo acontecido, puede llegar a la conclusión que yo fui ese chico joven que había sido instruido por Jesús durante esos años que pasamos juntos deliberando y filosofando sobre la vida y las religiones de la tierra.

De este modo tuve la confirmación de mi primera vida en esta tierra, de mi primera encarnación.

Aunque por aquel entonces cuando descubrí mi primera encarnación, ya sabía cuál fue mi segunda encarnación. La forma de descubrir esa segunda encarnación fue muy distinta a como supe la primera. Esta vez fue investigando a través de muchas partes que puede llegar a conocerla, ya que con la información de las investigaciones me llevó a conocer que yo era realmente lo que estaba investigando.

Cuando estaba leyendo la vida de Jesús en el momento de hacer mi descubrimiento de mi primera encarnación, fue en un lugar donde vivió mi segunda encarnación, más concretamente el lugar era la cueva de Ramón Llull en el monte de Randa en Mallorca, hará unos ocho siglos.

Yo soy la tercera encarnación de mi vida en esta tierra.



G.RLL.MA



29 de Septiembre de 2019







En mis investigaciones buscando quien fui en mi vida anterior la de Ramón Llull, se me iba entrelazando el personaje del fundador de la Orden Rosacruz llamado Christian Rosenkreutz. En estas fechas tengo la máxima seguridad de lo que relato en estas líneas que Ramón Llull fue el fundador de la Orden Rosacruz.

En aquella época no se podía uno relacionar con ciertos conocimientos que la Iglesia no quería desvelar y de ese modo, se tuvo que hacer de forma oculta.


En el caminar por esta tierra, llegué a saber y tener la certeza de conocer de que parte de Dios provengo. Hace dos mil años, pude tener la compañía del más grande Maestro espiritual que ha pisado esta tierra, mi hijo Jesús de Nazaret, el Cristo de tercera dimensión. Hace ocho siglos con las enseñanzas de mi Maestro pude transmitir mis conocimientos y adelantar otros en la época que cuento, fundando la Orden Rosacruz y escribiendo libros exotericos que hoy día perduran.




A.N.C.




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